Tu casa tus reglas… mi casa mis reglas…

La relación que existe entre mamá e hija es muy fuerte, generalmente existe un vínculo de amor incondicional y de apoyo mutuo.

Ya sabes, primero la hija se convierte en la muñequita de mamá donde la peina, la viste, arregla y juegan todo el tiempo.

Luego, se convierte en la amiguita y compañerita de mamá donde hacen la tarea, cocinan, y hasta van de compras juntas.

Con el tiempo, aprenden de moda, comparten ropa, zapatos y hasta el cabello y las uñas se los arreglan el mismo día, así pasan tiempo juntas mientras se ponen hermosas.

Y llega un momento en que la hija crece al grado de empezar a ser independiente, obviamente hay reglas y acuerdos de convivencia, quien arregla la cocina, quién va de compras, se dividen las tareas del hogar.

Y aunque existen diferencias porque así son las relaciones de los seres humanos,  la intención es preservar esa bonita relación que lleva años fomentándose.

Sin embargo…. ¿Qué pasa cuando la hija se convierte en mamá y la mamá se convierte en abuela?

Es aquí donde existe un mundo abismal de pensamientos, emociones, ideologías y la visión diferente de cada una para con el desarrollo y la educación de los hijos.

Ya que no sólo son las ideas de la hija, sino ya existe una mezcla con las aportaciones del papá del recién nacido.

Y es entonces cuando empiezan los conflictos entre mamá y abuela  con comentarios como:

*Deberías darle leche de fórmula para crezca mejor, a ti te dí y estás hermosa.

*Mi abuelita nos daba te de anís, deberías dárselo a tu hijo.

*Ponle un suéter a ese niño, hace frío, (considerando que son las 2 de la tarde).

Y qué tal cuando empiezan a crecer:

*Tu hijo quiere comer pizza y dice que no se la compras.

*No pongas a tu hijo a lavar su plato, aún está chiquito, (y el “chiquito” tiene 18 años).

*En mi casa no lo regañes, déjalo que haga lo que quiera.

Y más aún cuando la abuela llega a casa de la hija y:

*Porqué tienes todo tirado, no es sano para tus hijos.

*Sólo tienes frutas y verduras, tus hijos quieren comer otra cosa.

*Deberías pararte temprano y tener la casa lista a las 8 de la mañana, sino qué van a decir tus hijos.

Y ésta me encanta:

*Deja dormir a tus hijos, están muy cansados de leer y estudiar tanto, (y se la pasaron viendo netflix hasta las 2 de la madrugada).

En fin, existen un sin número de frases que puedo decirte y que seguramente te han pasado, o has escuchado de tus amigas, tus hermanas, tus primas, etc.

Y no me malentiendan..  yo amo a mi mamá con todo mi corazón, es mi mundo y le debo la vida.

Sin embargo, diferimos en cómo educo a mis hijos, ya que actualmente pensamos de manera distinta.

Ella ve a mis hijos como sus nietos consentidos a quien debe mimar, comprarles el dulce que quieren, la pizza que le piden todo el tiempo y el helado en las tardes de visita a su casa.

Y yo veo a mis hijos, como mis hijos, así tal cuál, a quienes debo educar, a quienes debo poner reglas, límites y a quienes debo preparar para la vida.

Si bien es cierto, traigo la educación de mi mamá, pero todos sabemos que en la actualidad ya muchas cosas han cambiado…

… como la seguridad, los valores que hay que reforzar, los avances tecnológicos que hay que controlar con tanto acceso a información que tienen, las pláticas que hay que tener con nuestros hijos para evitar riesgos latentes, etc.

Es por eso amig@s que para evitar conflictos constantes con ese ser maravilloso que es mi mamá, y que gracias a ella estoy hoy aquí en éste mundo, opte por una frase que me ha aliviado de muchas discusiones:

Mami: “Tu casa tus reglas, mi casa las mías”…

Si mi mamá quiere comprarles a mis hijos pizza para desayunar, comer y cenar, que lo haga en su casa y así sus nietos son felices en “casa de la abuela”, ya me encargaré yo de darles frutas, verduras y proteínas cuando estén en mi casa.

En cambio, si mi mamá llega de visita, sólo le pido respeto por las reglas de mi casa, así logro dos cosas:

*evitar un conflicto madre-hija, y así seguir conviviendo como hace 20 años.

*que mis hijos entiendan la diferencia que en casa se siguen reglas por respeto y educación, y en casa de la abuela, ella pondrá sus propias reglas que deberán de la misma forma seguir.

¿Les suena familiar?, ¿Lo han aplicado?

Deja tus comentarios y recuerda: la mejor forma de evitar un conflicto es a través de la comunicación.

Nos leemos en el siguiente artículo…

Con cariño tu Coach Ilmy Luzdidet .

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