Pandemia + Emprendimiento, Economía sobreviviente

La aplastante realidad de la pandemia del coronavirus, con sus estrepitosas consecuencias económicas, ha llevado a muchos negocios a cerrar o, en el mejor de los casos, a replantearse su estructura.

Por: Abraham Rojas

“Las pequeñas y medianas empresas que dependen de las ventas diarias y tienen escasas o nulas reservas de liquidez también pueden verse sometidas a un grave estrés financiero y es posible que tengan que despedir trabajadores”, describe un informe publicado el 9 de abril por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Por eso aquí te presentamos algunas historias sobre emprendimiento y que te pueden dar una idea ante esta situación.

  1. Una discoteca (en línea)

El colombiano Sebastián González lleva 10 años “creando experiencias” en el sector del entretenimiento en Bogotá y su empresa es socia de un grupo empresarial que tiene varias discotecas en la ciudad y por lo tanto consciente de que la reapertura de discotecas y bares no se vislumbra en el futuro cercano por causa de la pandemia, a González se le ocurrió crear fiestas por Zoom, la herramienta de videoconferencia que ha catapultado su popularidad en los últimos meses.

“Ya no pensamos en local, sino que a nivel mundial podríamos hacer conexiones bien interesantes”, dice Sebastian. “Estamos ante la amenaza de una extinción y la gente ni siquiera lo sabe”

En comparación con una fiesta presencial, el gasto es además mucho menor.

“No inviertes más de US$300 en una gran noche. Mientras que abrir una disco para 800 personas tiene costos fijos de unos US$8.000”, explica.

2.- Clases online con un campeón mundial.

El karateca y bicampeón mundial venezolano Antonio Díaz empezó el año entrenando para su participación en los Olímpicos de Tokio, la primera edición de los juegos que admite el kárate en su programa.

Cuando el gobierno venezolano decretó el 13 de marzo una cuarentena obligatoria, Díaz acababa de llegar de España días antes y ordenó en seguida la cancelación de clases en el dojo.

Al percatarse de que la situación no sería tan temporal, Díaz exploró una vía que normalmente había visto con ojos dudosos: dar clases por internet.

“Empecé a hacer Instagram Lives a través de la cuenta del dojo y vi que mucha gente se sumaba, incluso gente de otros países”, dice.

Ahora se plantea hacer una serie de videos más profesionales para su dojo orientados a que la gente entrene en casa.

3.- Mascarillas de cobre

Cuando la chilena Luz Briceño dejó el diseño de modas en años recientes, empezó a investigar cómo podía producir textiles que tuviesen propiedades antibacterianas al estar elaborados con cobre. Se asoció con una ingeniera comercial, Soledad Silva, y con Rocío Cassis, quien supervisa la producción y tiene experiencia con textiles. Crearon una empresa llamada The Copper Company.

Antes de la llegada del nuevo coronavirus, Briceño cuenta que estaban enfocándose en crear textiles antibacterianos para usar en quirófanos.

Pero con la pandemia, voltearon la atención hacia lo más urgente y empezaron a fabricar mascarillas con telas elaboradas con nanopartículas de cobre, una iniciativa que también otras empresas chilenas que trabajan con cobre han emprendido en el país que más produce este mineral en el mundo.

El virus sobrevivió y conservó su capacidad infecciosa en el cobre por apenas cuatro horas, mientras que en el acero inoxidable y el plástico lo hizo por tres días.

4.- Panes a través de una app

El argentino Antonio Bertasio solía lamentarse por aquella inversión que hizo hace unos cinco años en una app que no resultó tan exitosa para su negocio de fabricación de pan.

Hoy en día, afirma que fue esa herramienta móvil, llamada Quiero Pannet, la que les está salvando el negocio.

Lo primero que solicita la app es el código postal del cliente y si está en el radio de operaciones de la empresa, en seguida se les ofrece el catálogo de panadería congelada que luego se despacha directamente a la casa del consumidor, quien finalmente hornea el producto.

“Ahora ya armamos un equipo, una campaña de comunicación, hay personas especializadas en e-commerce directamente enfocadas en que podamos expandirnos y seguir creciendo sobre esa base digital”, dice Antonio.

5.- Escudos de protección

La arquitecta venezolana Francis Murillo lleva seis años en el negocio de los cortes láser e impresión 3D con su empresa 2MD Láser y jamás se imaginó que en algún momento serviría al sector médico.

Normalmente, su clientela está entre estudiantes de arquitectura y profesionales que mandan a hacer sus maquetas, decoradores de interiores o empresas que le piden fabricar regalos ejecutivos.

Pero todo cambió con la llegada del coronavirus a Venezuela. Y en pocas semanas, Murillo ha fabricado alrededor de 8.000 viseras protectoras para personal médico, un elemento clave en el uniforme de quienes tratan a pacientes con covid-19 o realizan pruebas diagnósticas.

Murillo dice que, a pesar de ser competencia en una situación normal, esto llevó a que los negocios que se dedican a lo mismo se unieran.

 

«Sólo hay una forma de comenzar a construir tu sueño: dejando de hablar y comenzando a hacer». Walt Disney

Cuál será tu emprendimiento?

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