DATOS CURIOSOS DE INGERIR ALCOHOL

Como no es novedad, el salir con tus amigos, tener una fiesta o cualquier tipo de evento no puede faltar la bebida y no precisamente hablamos del refresco, si no, del alcohol, la cerveza, el tequila, el vodka, etc.

Es por eso que hoy te traemos algunas curiosidades de las bebidas alcohólicas y al consumirlas:

1.- Para emborracharse no hace falta beber alcohol

A veces basta con creer que estamos bebiendo alcohol para desinhibirnos.

Según un estudio con varias personas, al creer que estaban borrachos, los que no habían tomado alcohol se comportaban como si hubiesen bebido.

El mismo tipo de efecto aparece en los ensayos clínicos: las personas expuestas a falsa hiedra venenosa desarrollan sarpullidos reales, los que beben cafés descafeinados están más despiertos y los pacientes que pasan por una falsa operaciones de rodilla afirman sentir menos dolor en los tendones “curados”.

2.- Culpa a tu genética por tus resacas

Tu ADN puede explicar por qué eres más propenso a sufrir resacas que algunos de tus compañeros de juerga. Un estudio en la revista Addiction encontró variaciones genéticas responsables de casi la mitad de las razones por la cual puedes sentirte mal el día después de una borrachera a pesar de beber la misma cantidad de alcohol que una persona que se siente bien.

La otra mitad son factores que no están relacionados con tu ADN, como pueden ser el entorno, la tolerancia individual de alcohol, o si estás comiendo mientras bebes.

3.- Los ingenios de la Ley Seca

Una de nuestras curiosidades favoritas sobre el alcohol se produjo durante el periodo de la Ley Seca en Estados Unidos, donde se popularizó la venta unos paquetes de zumo de frutas con las siguientes instrucciones: “ATENCIÓN: el contenido de este paquete NO debe ponerse en una vasija de barro, mezclado con levadura y ocho litros de agua, porque entonces se obtendría una bebida alcohólica cuya fabricación está prohibida.

Evidentemente, esta indicación «a evitar» hizo que el supuesto zumo se convirtiera en un producto muy exitoso.

4.- Mezclar te emborracha antes

Teóricamente, la concentración de alcohol en la sangre o alcoholemia es el porcentaje del mismo que circula por la sangre después de ingerir cualquier bebida. Independientemente de sabor, color, olor o mezcla que haya; lo cierto es que beber es beber.

Sin embargo, en la práctica mezclar activa más rápidamente el alcohol en sangre, pero no porque uno mezcle en sí, sino porque se suele beber más rápido, lo que aumenta el porcentaje de alcohol en sangre.

5.- Más de 12.000 años bebiendo alcohol

Recientemente se descubrieron jarrones y vasijas de hace más de 10.000 años utilizados para dejar fermentar frutas y obtener bebidas.

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